Después de terminar A Dos Metros Bajo Tierra he necesitado unos días para dejarla reposar y asentarse en mi mente. Aún sigo (y nunca mejor dicho) de luto por haberla terminado: es con diferencia la serie con más calidad de las que he visto hasta ahora. Deja huella, conmueve. Es un placer para mí inaugurar el blog hablando de esta genialidad creada por Alan Ball.
